Cuando hablamos de las grandes campañas de compras que aún están por llegar en lo que resta de 2019, no solo nos referimos a escala nacional a las fiestas navideñas o el puente de diciembre, sino que también debemos centrarnos en el Black Friday, un día importado desde los Estados Unidos y que, al igual que sucede con Halloween, ha entrado con fuerza en nuestro país y ya se ha convertido en una cita destacada en el mes de noviembre. Como todos sabemos, durante esta jornada, que en muchos establecimientos ya se ha extendido a varios días, tenemos la posibilidad, a primera vista, de conseguir ofertas muy atractivas no solo en electrónica de consumo, sino también en centenares de artículos que van desde la ropa, hasta los viajes. Sin embargo, la tecnología se ha convertido en la punta de lanza para que este evento aterrice con fuerza. Pero, ¿Qué rodea de verdad a todo lo que sucede en un día que, en sus orígenes, fue inventado para incrementar el consumo tras la fe...
Hoy voy a hablar solo para ti, que eres adolescente. Imagina que conoces a una persona maravillosa que te invita a salir y que, para no correr el riesgo de perderte esa oportunidad, le mientes a todos y te escapas a solas. Ahora imagina que esa persona no era la maravilla que creíste, sino un secuestrador, violador o asesino. Imagina que gritas, lloras y quieres que tus padres te ayuden. Ya no tienes que imaginarte el resto, pues sabes que como nadie sabe dónde estás, es imposible que alguien te busque o vaya por ti. Aunque esto pueda parecer muy cruel, es a lo que te expones cuando optas por “mejor pedir perdón, que pedir permiso”. Este escenario es uno de los peores posibles, cierto, pero la verdad es que este peor escenario es cada día el más común, y tomar conciencia de lo que implica debería ser razón suficiente para que no lo hagas nunca. Sin embargo, no es lo único que puede pasar si optas por no decir la verdad. Oficio riesgoso, ese de ser mentiroso Es bien sab...